¿Sientes que por más que te aplicas producto, tu cabello sigue opaco, rígido y sin vida? Tranquila, no eres tú, es el daño acumulado. Cuando la cutícula del cabello se abre por el calor o procesos químicos, la hidratación se escapa.
Aquí tienes las 3 reglas de oro para revivirlo sin complicarte la vida:
- Bájale la temperatura al agua: Lavarte el cabello con agua hirviendo abre la cutícula y barre los aceites naturales. Intenta que el último enjuague sea con agua fría para sellar el brillo.
- Acondicionador SÍ, pero bien usado: Nunca lo apliques en la raíz. Hazlo de medios a puntas y déjalo actuar al menos 2 minutos. Si lo enjuagas de inmediato, solo desperdicias producto.
- Protección térmica obligatoria: Usar plancha o secador sin un protector térmico es el equivalente a tomar sol sin bloqueador. Un par de gotas de un buen óleo o sérum protector antes del calor hacen toda la diferencia.
Tips de los MASTERSa: Si notas que ningún producto te hace efecto, probablemente tu cabello necesita un detox profundo en el salón para eliminar residuos de minerales y contaminación. ¡A veces un reset profesional es todo lo que necesitas!




